Antonio Senés recibe la medalla de oro de la cofradía de manos de su hermano mayor, Ignacio A. Castillo, el 21 de octubre de 2016.

Ha fallecido Antonio Senés Guerrero, consejero, medalla de oro y hermano número 1 de la hermandad. Tenía 85 años de edad, muchos de los cuales los invirtió en su cofradía, creando escuela y una descendencia cofrade de hijos y nietos. Sus restos mortales serán depositados en la cripta de la cofradía, en la iglesia de San Pablo, tras la capilla de Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad Coronada.

Insertado en el corazón de la hermandad, Antonio Senés Guerrero siempre fue referente y ejemplo a seguir para los cofrades más jóvenes, para los que demostraban algún tipo de inquietud o iniciativa por sumarse, movidos por la devoción, a una causa que él, como otros muchos, llevaban años defendiendo y trabajando. Daba cariño y cariño recibía por parte de todos. Porque “amor con amor se paga”, aunque a veces hagamos de la perífrasis y el eufemismo un modo de actuar y de comportarnos. Antonio Senés, desde la sencillez y la discreción, seguirá dando lecciones cofrades, porque su largo servicio y desvelos no serán olvidados. Pero hoy ya disfruta de la presencia del Cautivo en el cielo.

El 21 de octubre de 2016, en la iglesia de San Pablo y tras la misa de aniversario de la coronación canónica de la Virgen de la Trinidad, recibía la medalla de oro de esta corporación nazarena de manos de su hermano mayor, Ignacio A. Castillo Ruiz, después de que el cabildo de hermanos aprobara por aclamación la propuesta de la junta de gobierno.

A lo largo de su historia, esta hermandad tan sólo había concedido su máxima distinción a cuatro personas: a Francisco Franco, cuando ocupaba la jefatura del Estado en 1965, a José París Alonso, después de terminar su segunda etapa al frente de la cofradía como hermano mayor, en 1997 y a José Luis Palomo Gallardo en 2008, por haber dedicado su vida a esta hermandad, de la que llegó a ser hermano mayor entre 1997 y 2004.

El cuarto fue Antonio Senés, hermano del Cautivo desde 1947 y, hasta el momento de su muerte, el hermano más antiguo de este instituto penitencial.

Antonio Senés, durante la imposición de la medalla de oro.
Antonio Senés, durante la imposición de la medalla de oro.
En el besamano a María Santísima de la Trinidad Coronada.
En el besamano a María Santísima de la Trinidad Coronada.

Entre el pueblo de Málaga en primer lugar y para el resto del país, se asocia e identifica, como si fueran elementos representativos, el barrio de la Trinidad, nuestra Semana Santa y la cofradía de Jesús Cautivo. Prácticamente desde su nacimiento en 1934, la historia de la hermandad está unida a la espiritualidad que emana y fluye desde este barrio hacia el pueblo soberano que nos mira como guardianes de una fe que se refleja en una túnica blanca y en un corazón malva. Es un teorema en el que todos los creyentes han hallado la solución a tantas dudas y quimeras, un problema resuelto en la Trinidad por la propia Trinidad y en la fe asida a una reja cautiva de la creencia sin límites en el Cautivo.

Hablar de la cofradía sería imposible sin nombrar a Antonio Senés Guerrero, nuestro hermano número uno.

Con la entrega de su medalla de oro, la cofradía quiso reconocer los años de colaboración de Senés como miembro de la junta de gobierno en muy distintas etapas y su devoción hacia las imágenes de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad desde prácticamente los orígenes de la cofradía que les rinde culto y a la que pertenecía desde hacía más de 70 años.

Tanto Antonio como sus hermanos, el recordado José Luis, y María, han sido un pilar sobre el que la historia de esta entidad nazarena ha crecido en bondad hacia el prójimo que ha tenido, en sus manos nazarenas, un puerto seguro para resolver dudas y problemas dentro de un círculo de hermandad y confianza.

Hijo de Joaquín Senés y Araceli Guerrero, crece en una familia cristiana en la malagueña calle Nosquera y desde muy pronto de la mano de su madre siente una profunda devoción hacia Nuestro Padre Jesús Cautivo encardinando desde su infancia su devoción en este barrio de desvelos.

José Luis y Antonio conforman una dupla “cautivera” que durante décadas, han sido alumnos de los mayores y siendo maestros de los cofrades más jóvenes que se incorporaban a la hermandad y que aprendían de ellos. Y ellos enseñaban con modestia y humildad.

Antonio Senés, junto a dos de sus nietos, un Lunes Santo antes de la salida de la procesión.
Antonio Senés, junto a dos de sus nietos, un Lunes Santo antes de la salida de la procesión.

Un ya lejano Lunes Santo, 31 de marzo de 1947, siendo prácticamente un niño, con solo 12 años, vistió el habito nazareno de Jesús Cautivo por primera vez. Ocupaba el cargo de hermano mayor el recodado José Carrasco Castilla. Tras esos primeros pasos nazarenos fue mayordomo de vela para posteriormente desempeñar los más variados cargos en la procesión. Ha sido jefe de tercio, cabeza de procesión hasta, según sus propias palabras “llegar a lo más preciado para un devoto hermano, ser mayordomo del trono del Nuestro Padre Jesús Cautivo entre los años 1965 y 1968”. Y como miembro de la distintas juntas de gobierno ha sido albacea de culto y de procesión, vicesecretario, vocal, contador… En el año 1998 fue distinguido igualmente con el Cíngulo de Oro de la cofradía, de manos del entonces hermano mayor José Luis Palomo.

Durante el homenaje que la cofradía le brindó con motivo de la entrega de la medalla de oro, en señal de agradecimiento por todo lo bueno realizado, una vez más Antonio Senés ofreció una enseñanza cofrade: “Trabajar por el Cautivo, merece la pena”. Y ése es un legado imperecedero que hay que mantener en su honor.

En una sociedad tan absolutamente polarizada en la que parece que forzosamente hay que dividirse entre entusiastas valedores y acérrimos detractores de cualquier situación, opinión o persona y en la que la neutralidad a menudo es tachada de cobarde equidistancia, Antonio Senés había logrado la unanimidad de todos los cofrades del Cautivo y la Trinidad. Y así será recordado: querido por todos. DEP.

Departamento de comunicación de la cofradía del Cautivo y la Trinidad. Establece contacto directo con esta área a través de la dirección de correo electrónico comunicacion@cautivotrinidad.com o el número de teléfono 676 488 873.