La Real, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo, María Santísima de la Trinidad Coronada y el Glorioso Apóstol Santiago quiere expresar públicamente su más sincero agradecimiento al barrio de la Trinidad por su extraordinaria implicación en la conmemoración del 25 aniversario de la coronación canónica de María Santísima de la Trinidad.
Para nosotros, todos los vecinos de este rincón de la ciudad componen un eje fundamental de nuestra institución, no solo en los actos y procesiones, también en el día a día de la hermandad. Los fundadores de la cofradía, movidos por el amor a su barrio, quisieron que la Virgen llevase su nombre, convirtiéndose así esta corporación en la primera del mundo en incorporar la advocación de Trinidad para una imagen mariana. Esta raíz originaria que dio advocación a la imagen que tanto veneramos, configura sin duda un vínculo indisoluble, que otorga al barrio un lugar esencial en la vida de la cofradía.
La hermandad es consciente de que el barrio es fiel custodio de nuestros sagrados titulares durante todo el año. En sus calles, hogares y en el corazón de sus vecinos, Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad tienen un lugar especial, llevados por bandera allá donde vayan como iconos y embajadores del barrio. Por ello, el compromiso, la cercanía y el fervor con el que los vecinos han vivido esta efeméride tiene para nosotros un valor profundamente especial.
Durante la pasada semana, el barrio se volcó de manera admirable: participó activamente en todos los actos programados, colaboró con el grupo joven de la cofradía en la ornamentación de las calles y balcones y acompañó a la Virgen en su ida y regreso a la Santa Iglesia Catedral, regalando a toda Málaga estampas de verdadera devoción popular.
Queremos agradecer especialmente a la Asociación de Vecinos Trinidad-Centro por su constante disponibilidad, su ayuda incondicional y su implicación en este histórico acontecimiento. Sus iniciativas no solo engrandecieron la celebración, sino que reflejan el alma del barrio y el cariño sincero hacia su Virgen, consolidando una vez más el carácter popular y cercano que distingue a esta cofradía.
Del mismo modo que los vecinos se implican generosamente con esta hermandad, también nosotros deseamos implicarnos con las necesidades y el bienestar del barrio. Por ello, tras conocer el descontento de algunos vecinos ante el uso de artefactos de pirotecnia durante las jornadas del viernes y el sábado, queremos pedir nuestras más sinceras disculpas. La intención de la hermandad no fue más que engrandecer una celebración festiva cargada de alegría e ilusión empleando estos elementos, presentes en otras celebraciones religiosas, que evocan estampas de décadas pasadas en nuestro barrio.
No obstante, comprendemos que esta acción haya resultado perjudicial para muchos, especialmente para mascotas, niños pequeños o personas con necesidades especiales. Es por ello que, en cuanto la cofradía tuvo constancia de este malestar, decidió suspender el lanzamiento de cohetes y fuegos artificiales previstos para la última parte del recorrido.
Reiteramos nuestras disculpas convencidos de que el aprecio que nuestro barrio demuestra a esta corporación merece ser siempre recíproco. No deseamos que nadie se sienta incómodo ni alejado de la hermandad, que quiere seguir caminando de la mano de sus vecinos, como ha hecho desde su fundación.
Gracias por cada gesto, cada mirada, cada oración. Invitamos una vez más a todos los vecinos del barrio de la Trinidad a que continúen siendo parte viva de esta hermandad, engrandeciendo con su presencia y entrega cada uno de nuestros actos. Que sigan demostrando su amor sin medida a Jesús Cautivo y a la Virgen de la Trinidad cada Sábado de Pasión, cada Lunes Santo, cada Día de la Trinidad y, sobre todo, cada mañana y cada tarde junto a Ellos en la parroquia de San Pablo.
¡Gracias, queridísimo barrio de la Trinidad!

