La comunicación es fundamental en nuestra vida diaria para mejorar nuestras competencias individuales o colectivas. Vivimos en la llamada Sociedad de la información, en la que la creación, modificación y distribución de la información forma parte esencial de la actividad económica y social. Las nuevas tecnologías están a punto de imponerse, si no lo han hecho ya, como herramienta preferida para estar enterados de una forma inminente y gratuita. Los usuarios tenemos muchas opciones donde elegir, y la posibilidad de filtrar, pero también podemos ser víctimas de un exceso de información que a lo único que conduce es a la desinformación. Por eso es tan importante que el emisor esté bien informado, para cumplir con su responsabilidad ante la sociedad de manera eficaz.

La historia de la iglesia de San Pablo, corre paralela a la evolución urbanística de Málaga y más concretamente a la del barrio de la Trinidad, lugar de su asentamiento. Un barrio que surge en el siglo XVI, mediante una retícula lineal de traza arquitectónica y organizada a la sombra del camino de un campamento que se transforma en cuartel de la Trinidad. Sus terrenos contaban con fructíferas huertas, regadas permanentemente cuando el río de la ciudad recogía las aguas de la cuenca.

Para conocer los antecedentes históricos de la construcción de la casa hermandad debemos situarnos en una época de la Málaga cofrade donde los medios económicos brillaban por su ausencia. Era el año 1934 cuando, en el seno del barrio trinitario y más en concreto en la iglesia de San Pablo, se instituye una hermandad de culto hacia la Virgen de la Trinidad. Durante años, sus cofrades no tuvieron lugar propio donde reunirse ni custodiar sus enseres de culto; éstos eran repartidos, una vez concluida la procesión, entre los cofrades que contaban con almacenes o mayor espacio en sus viviendas, quedando otros en la propia iglesia.

Entender el presente de la Trinidad supone asumir la idea de que el barrio es un conjunto de formas que se han ido construyendo a lo largo del tiempo. El primitivo arrabal situado a extramuros, aquel sector histórico que fue núcleo original, es el fundamento desde el que se explica su forma. Son las primeras trazas las que, a modo de semilla, han generado sus sucesivas ampliaciones. Comprender la Trinidad supone desentrañar y ver las primeras razones, en la lógica de su conformación.

Me piden unas palabras para la nueva página web de la Cofradía, y me acordé de las palabras que en 2010 el Papa emérito Benedicto XVI pronunció sobre los nuevos medios de comunicación en esta era digital de internet. Sin más os las recuerdo: