"La Iglesia os quiere, sentiros parte de Ella" | Papa Francisco, a los cofrades.

El ex hermano mayor de la cofradía del Cautivo y la Trinidad José París Alonso, de 72 años, ha fallecido en el Hospital Regional Universitario Carlos Haya, donde permanecía ingresado desde el pasado de 11 enero a causa de una dolencia cardiaca que le ha mantenido en la unidad de cuidados intensivo desde el momento de su ingreso. Un empeoramiento en su estado de salud que venía desencadenado de un cuadro cardiaco severo que ya le había obligado a pasar por quirófano el pasado mes de octubre. Misma dolencia que en el año 1996 se manifestaba por primera vez y le llevaba a tomar la decisión de dejar su cargo como hermano mayor de manera inesperada. 

La casa de todos los cofrades será el marco elegido por los hermanos del Cautivo y la Trinidad para la presentación de su cartel. Por primera vez en su historia reciente, este acto se llevará a cabo de manera independiente al pregón que esta corporación trinitaria viene realizando cada Cuaresma. En su edición de 2017, la pintura que ha de poner imagen a su estación de penitencia del próximo Lunes Santo verá la luz el viernes 20 de enero, desde las 20.30 horas, en la sede canónica de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, la iglesia y antiguo hospital de San Julián.

SS. MM. los Reyes Magos de Oriente:

A nadie escapa de que corren tiempos difíciles. La inestabilidad laboral, el terrorismo o la pobreza, son tan sólo algunos de los problemas que se han instalado en nuestro día a día. Qué les vamos a contar que ustedes ya no sepan. Tan sólo nos queda comenzar reconociendo nuestra parte de culpa por lo que dejamos de hacer y comprometernos a sumar nuestro granito de arena, en la medida de nuestras posibilidades.

Estamos inmersos en el Adviento, un periodo precioso para los cristianos que nos invita a recordar el pasado y nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro, con la esperanza puesta en la llegada al mundo del Redentor. Esta sociedad, empeñada en desacralizar las fiestas, habla de magia y espíritu de la Navidad como si ésta saliera del sombrero de copa de un prestidigitador o se tratara de un fantasma o ánima errante, o nos obliga a ser felices animándonos a que todos nuestros deseos se hagan realidad, al modo de Aladino y la lámpara maravillosa. Sin embargo, los cristianos, los cofrades, sabemos que la Navidad es mucho más que todos esos buenos propósitos, a veces huecos, todas las luces de colores y todos los anuncios de colonia. Porque María, la Virgen de la Trinidad, está a punto de alumbrar a un niño que se convertirá en la Luz del Mundo. Él es Jesús, el Cautivo, y en Él reside la auténtica importancia de las fiestas que vamos a celebrar. Es lo que realmente nos hace felices y es una alegría verdadera.

Una vez finalizados los actos de la jornada ‘El Rostro de la Misericordia’ me gustaría agradeceros y felicitaros por la labor que hemos desarrollado para que este acontecimiento jubilar haya sido un gran éxito por el buen gusto, elegancia, solemnidad, dedicación y, sobre todo, muestras de devoción popular en torno a Jesús Cautivo. Hemos acercado al Señor a sus fieles, y estos han respondido de forma multitudinaria. Podemos sentirnos orgullosos de los momentos tan intensos que hemos pasado, del esfuerzo realizado así como del resultado logrado. Siempre a mayor gloria de Dios, aún sabiendo que nunca estaremos a su altura, hemos demostrado interés por tributarle lo que Él se merece y que esta cofradía funciona.