"La Iglesia os quiere, sentiros parte de Ella" | Papa Francisco, a los cofrades.

Carta de nuestro hermano mayor tras la estación de penitencia de 2017

Decía Oscar Wilde: "Ser natural es la más difícil de las poses". 

Queridos hermanos, es Pascua de Resurrección y he querido iniciar este texto con esta frase del famoso dramaturgo irlandés porque creo que pone en evidencia la forma en la que reaccionamos el pasado Lunes Santo, como cofrades de raza que supimos sobreponernos de una situación crítica. Todos, miembros de junta y hermanos que ya no ostentan responsabilidad de gobierno, nos pusimos a una para recomponer una procesión que había sido literalmente arrasada por la estampida humana y comenzar el regreso a nuestro barrio como cofradía de nazarenos. Nos comportamos con absoluta naturalidad, alejados de cualquier pose, brindándonos ayuda recíproca, olvidándonos de todo y velando por el interés general de la hermandad, de nuestros hermanos y de nuestros sagrados titulares. Nuestra capacidad de respuesta fue inmediata y ejemplar. Y eso hace que, como hermano mayor, me sienta tremendamente orgulloso. Y os doy las gracias por vuestra generosidad y amplitud de miras.

Desde luego hay que lamentar cómo estos incidentes, ajenos por completo a nuestra estación de penitencia, pudieron enturbiar la buena marcha de la procesión. Pero es igualmente justo y legítimo sentir satisfacción por la salida realizada, por los momentos vividos en el interior de la iglesia de la Trinidad, por el orden conseguido en las filas de nazarenos, por el majestuoso y personalísimo caminar de nuestros titulares en sus tronos, por la calidad interpretativa y el fervor demostrado por nuestras bandas, y, en definitiva, por haber cumplido con nuestra obligación de dar público testimonio de fe por las calles de Málaga, como dictan nuestras normas y nuestra vocación como cristianos cofrades. También por haber consumado nuestro objetivo de recortar nuestro tiempo de paso, hasta el punto de establecerlo en 68 minutos en la Tribuna Principal, según se recoge en los horarios oficiales de la Agrupación. No es nada fácil, teniendo en cuenta las particularidades de nuestra cofradía.

Hemos puesto todo de nuestra parte y ahora, con toda la humildad, con todo sosiego, con toda la mesura, esperamos soluciones, que sean fruto del diálogo, del debate, del estudio serio y riguroso, del consenso y de la solidaridad cofrade. Somos Agrupación. 

La ciudad cambia y evoluciona. La Semana Santa ha sido capaz de sobrevivir durante más de 500 años porque ha sabido adaptarse a los tiempos en cada momento. El siglo XXI impone unas formas de vida que nos obligan a no permanecer anclados o fosilizados en modelos que ya no se corresponden con las exigencias actuales, cofrades ni sociales.

Aprovecho, del mismo modo, y os pido perdón por los errores cometidos. Estos, como los aciertos, si estimáis que los ha habido, están depositados en las manos de Jesús Cautivo y de la Virgen de la Trinidad. Todas nuestras intenciones, proyectos y anhelos, sin buscar ningún tipo de rédito personal, se los ofrecemos siempre a Ellos. Porque solo por Ellos estamos y si Ellos lo quieren, estaremos. Entendemos nuestra responsabilidad en la cofradía como un servicio a los hermanos y devotos, a la sociedad malagueña y a la Iglesia de la que formamos parte. Y como el final de una Semana Santa no significa, nada más y nada menos, que el principio de la siguiente, ya estamos trabajando en la de 2018, cuando esta cofradía, además, conmemorará con gran júbilo el cincuentenario de la bendición de María Santísima de la Trinidad. 

De nuevo os doy las gracias por vuestra forma de ser y de comportaros. Y con todo lo demás, siempre es aconsejable seguir el ejemplo de la Virgen, nuestro espejo y guía: "María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón" (Lc. 2, 19)

Recibid un abrazo fraternal.

Ignacio A. Castillo Ruiz

Hermano mayor